Vamos a contar historias

 

Colombia mueve el turismo como alternativa económica

Carretera Guamal–Las Margaritas– Mompox

El turismo se ha convertido en un sueño que busca mejorar la economía del país pero que no cuenta con organización, propuestas, ni objetivos claros para impactar la cantidad de viajeros que buscan nuevos destinos en el mundo.

 

La economía de Colombia podría enfocarse en el turismo como una de las principales fuentes de ingreso si se contara con la capacitación y sobre todo la organización que se requiere para competir con los países que llevan ventaja en este sector. Las posibilidades son infinitas, sin embargo, el gobierno nacional y los gobiernos departamentales se conforman con asistir a ferias sin obtener resultados reales principalmente porque no se cuenta con una organización ni propuestas claras sobre los temas y espacios turísticos para proponer a los más de mil trescientos millones de turistas que recorren el mundo esperando nuevas alternativas en sus planes de viaje.

 

Si bien el turismo se incrementó, no puede esperar que en poco tiempo se consolide a nivel internacional como destino turístico ya que no cuenta con temas y propuestas claras para presentar a los operadores internacionales; el país cuenta con muchas alternativas de turismo, sin embargo, no se han dado a la tarea de organizar los temas, hacer un buen inventario y potencialidades del país frente a los competidores que llevan bastante ventaja principalmente porque han hecho un gran trabajo al definir sus proyectos turísticos.

 

Colombia no ha sabido ganarse el turismo de los mismos nacionales porque no cuenta con programas que motiven a consumir sus propios productos. Algunas causas son los altos costos con mucha precariedad en los servicios, sin rutas viales apropiadas, con precios elevados en peajes y donde la información es deplorable, eso cuando se encuentra; para completar, por ser colombiano, se tiene que pagar el impuesto para acceder a un hotel, mientras que para los extranjeros ese impuesto no se cobra. Las falencias en la organización turística en Colombia limitan la posibilidad de convertirse en la principal economía del país, aun cuando cuente con todas las ventajas naturales para lograrlo.

 

Si nos comparamos con países como México que ha definido el turismo como uno de sus principales ingresos, estamos en una desventaja vergonzosa. Al revisar las entradas de turistas extranjeros a México, según datos de la Secretaría de Turísmo, llegaron a los 40 millones en 2018, y para 2019 esperan superar los 50 millones; frente a Colombia que en 2018 recibió 3.500.000 turistas extranjeros durante el año, según datos del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, y para 2019 esperan superar la cifra de 2018.

Si bien las comparaciones son odiosas, ayudan a tener un referente para mejorar los retos, o por lo menos a ponerse en la realidad y trabajar realmente en la organización turística del país. Sigamos con datos comparativos frente a México. En tres días de diciembre de 2018, fechas concretas 11, 12 y 13, Ciudad de México recibió ocho millones de turistas, Bogotá, ciudad a donde llegan la mayor cantidad de visitantes recibió en el año aproximadamente un millón quinientos. Mientras en México los ocho millones de turistas llegaron con una actividad clara como fue la visita a la Basílica de Guadalupe; a Bogotá llegan buscando ciertas cosas tradicionales, sin mayor claridad, ni actividades definidas que permitan consolidar el turismo por lo menos por lugares, fechas y temas.

 

Los problemas por resolver son muchos, y mientras no exista una verdadera vocación, organización, creación y puesta en marcha de un buen programa de turismo, con una entidad dedicada en cuerpo y alma a este contenido, el turismo solo será otro proyecto frustrado de Colombia para mejorar su economía. Cosas similares pasaron con el petróleo o la actividad industrial que varían de acuerdo a los mercados internacionales y donde las posibilidades son muy escazas teniendo en cuenta que no se cuenta con programas que ayuden a competir con países que le apuestan desde hace varios años a estas dinámicas comerciales. El pique aquí y pique allá para ver cual negocio puede hacer sonar la flauta, no es serio ni logra resultados permanentes y menos de crecimiento.

La corrupción y mediocridad en las personas que asumen los cargos públicos, son la principal enfermedad del país, situación que se vive con cada cambio de gobierno y donde se apuesta por elementos que solo desean ganar un salario y alimentar su ego, mientras el país continúa como barco a la deriva.

 

Los problemas no son fáciles de solucionar en un sector que aspira a superar las divisas del petroleo; no existen buenas vías, no hay adecuada información o no existe, no hay infraestructura hotelera acorde con las exigencias del mercado internacional, no se tiene claro el objetivo del gobierno frente a las necesidades de la organización turística, no hay un verdadero inventario de los lugares y espacios que se pueden ofertar; no existe una vocación turística, ni capacitación; raro es el lugar donde se presta una buena atención y siempre se corre el riesgo de llegar a un lugar donde lo promocionado no se acerca a la realidad; la falta de honestidad en las propuestas que presentan al turista en muchas oportunidades no se parece para nada a las fotografías, falsas promesas de operadores o rebuscadores. Por otra parte, los costos en productos y servicios en muchos lugares no son justos, como tampoco se garantiza la calidad; esto y mucho más forma parte de los problemas que se tienen que superar si se quiere competir con los grandes mercados dispuestos a dar lo mejor para el turista, no solo para que regrese, es también para que se convierta en el mejor embajador del lugar donde llega y de donde difícilmente quiere irse.

Casona El Salitre, Pipa.

Para el 2019 existen retos importantes en el campo del turismo a nivel mundial, si bien los datos que suministra el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo son alentadores, en realidad no son tan buenos como parecen; se tiene que tener en cuenta que todos los países buscan tener la mayor cantidad de turistas internacionales y cuidan el turismo nacional. En el caso de Colombia, ha descuidado el turismo nacional y no tiene clara la oferta internacional. Es notoria la improvisación y desconocimiento que presentan en las ferias como FITUR, la tercera feria de turismo más importante del mundo y donde la propuesta que llevó el gobierno fue la campaña “Colombia siente el ritmo”, con el objetivo de buscar inversionistas españoles. Las mil citas de los 58 empresarios colombianos que se encontraban en FITUR, esperan generar oportunidades de negocio por US$4.500.000 según el cálculo de ProColombia. También se presentó el libro blanco “La Música es la Nueva Gastronomía”, el libro busca evidenciar el papel de la música, la riqueza y diversidad de los países.

Por su parte México: hizo las negociaciones y contactos pertinentes para superar los 23. 263 millones de dólares de ingresos para 2019, apoyó las delegaciones de los estados de la República Mexicana, firmó convenio de cooperación turística con España y otros países y preside la Comisión Interamericana de Turismo de la OEA.

 

La diferencia entre los países está en los objetivos, acciones y actividades concretas, no supuestos e ilusiones que generalmente no permiten resultados seguros.

 

Los temas y retos tienen tanta variedad como necesidades para cumplir los sueños de convertir a Colombia en potencia turística y que la economía mejore con base en este mercado. No hay nada imposible, ni tan complicado que la honestidad y trabajo constante no pueda llegar a cumplir retos que consigan que el turismo se convierta en una importante economía para el país. El problema no está en la seguridad ni en el conflicto armado, tampoco está en que el país no cuente con suficientes alternativas o propuestas para los viajeros; muchos países, como mismo México enfrentan grandes problemas sociales y de seguridad, entre otros, sin embargo los supera y se consolida entre los primeros destinos en el mundo, compitiendo con países que gozan de gran economía, seguridad, alta calidad de vida y oportunidades que presentan al mundo, aun cuando su espacio sea tan grande como un departamento de Colombia, se consolidan como potencia turística. ¿Entonces, cuál es la verdadera razón para que Colombia no esté entre las potencias turísticas del mundo?

 

Plaza de Bolívar de Tunja, Boyacá. Una de las casas históricas de la capital boyacense.

La mayor estafa está en los peajes de Colombia

Los peajes se han constituido en la mayor estafa para quienes transitan por Colombia, además de costosos, las vías están en pésimas condiciones.Subir el costo del peaje no garantiza la calidad de las vías pero los vehículos si sufren las inclemencias de las trochas que se encuentran con regularidad donde hay más peajes y cerca de las casetas de cobro.  El incremento en las tarifas del 3,18% para el periodo 2019 – 2020 no certifica para nada el mejoramiento de la maya vial, y los informes que presentan las entidades de gobierno no corresponden a la realidad que viven los automovilistas en las vías. Más de 183 peajes nacionales cuyos recaudos están destinados para mejorar la comunicación, el desarrollo turístico y la economía colombiana, no están cumpliendo con el objetivo, por el contrario, cada día es más difícil recorrer Colombia por carretera.  La complicidad del gobierno colombiano para que las empresas que tienen la concesión cobren sin que se refleje en las carreteras, hace pensar sobre la honestidad con que se manejan los recursos dispuestos para mantener las vías en óptimas condiciones.

Para entender la situación de las vías y sentir la estafa en cada pago de peaje, solo hay que pasar por cualquier vía nacional donde, más que arreglo de vías, se encuentran parcheos mal hechos con materiales de muy baja calidad y sin asistencia estatal para que se cumplan con los estándares de calidad internacional que tendrían que cumplirse.

Si comparamos las vías colombianas con las de otros países que están mejorando su competitividad, se encontrarán las grandes diferencias, problemas que no radican en la falta de presupuesto para mejorar la infraestructura, es principalmente, por la corrupción que existe en el gobierno en todos sus niveles. Un concejal de pueblo puede llegar a pedir hasta un 40% del valor de la obra, por el solo hecho de haber realizado la gestión, pero si contó con el apoyo de un Representante a la Cámara, un Senador u otro funcionario, la participación puede ampliarse a otro 40% o más; el siguiente paso es la firma de quien tiene a cargo la autorización de la obra, personaje que pedirá de igual forma su parte, por lo que el contratista o contratistas, tendrán que hacer maromas con el presupuesto para que quede algún dinero para cumplir con la obra. Es allí donde se incrementan las ganancias y se justifica la corrupción porque tendrán que hacer adiciones presupuestales, entre otros trucos políticos, con los cuales la ganancia crece mientras los colombianos trabajan como “burros” para que sus gobernantes se den la gran vida con todo tipo de lujos y actividades que les inflan el ego.

Por ejemplo, tomar la vía Bogotá – Cartagena pasando por Siberia, el Magdalena Medio y la vía al mar, hay que pensar en el pago de más de 18 peajes, sin que la calidad de la vía sea buena; siendo este uno de los corredores viales más importantes por la actividad turística y comercial del país, aun así, es deplorable el estado de las carreteras. Casos extremos en peajes que no aparecen en las rutas presentadas por la ANI es el de Manta, vía que une el centro del país con los Llanos, pasando por El Sisga, Valle de Tenza, El Secreto; pasó de promesas y compromisos políticos para construirse una vía de cuarta generación, para ser una obra de rehabilitación, reconstrucción de pavimento y atención de puntos críticos que garanticen la transitabilidad del corredor Sisga-Machetá-Guateque-San Luis de Gaceno-Aguaclara, con un peaje que tiene más de 20 años en funcionamiento y sin hacer inversión alguna. Además de ser un peaje costoso, no realiza ningún aporte para el mantenimiento ni construcción de la vía. Casos como este abundan en Colombia, donde los dineros de los contribuyentes pasan a manos desconocidas, sin que se cumplan promesas ni se vean inversiones.

Colombia no se encuentra bien ubicada en el índice global de competitividad, por el momento está en el puesto 109 entre 137 países, por otra parte tiene el costo de peajes más altos de Latinoamérica y la mayor cantidad de peajes, sin que estos tengan los resultados esperados para mejorar la infraestructura vial.

Los retos de Colombia para estar entre los tres países más competitivos de América Latina en 2032 no va por buen camino, los compromisos son muy grandes y la corrupción gana terreno.

La infraestructura en Colombia solo tiene una solución, que quienes les gusta aprovecharse para hacer campañas políticas con esta importante y jugosa actividad de contratación dejen de robar y estafar al país y que se permita desarrollar el trabajo de las comunidades en los diferentes rincones del país, espacios donde la valía y honestidad del colombiano no se ha corrompido, vale la pena recuperar los valores que identificaron un pueblo luchador, trabajador y soñador, aun cuando los sueños hayan significado la muerte de muchos, que el 2019 sea un tiempo para reflexionar sobre las acciones y sobre todo, el pensar que no se es más grande o más valioso cuando estafan a su pueblo, no se es más importante cuando su misma raza muere de hambre mientras unos cuantos delincuentes que se esconden en los puestos públicos se ubican y se hacen elegir para alimentar su avaricia, codicia y sed de poder con mediocridad y apatía. Los intereses de un pueblo no pueden seguir siendo pisoteados por indeseables zánganos sociales capaces de atentar contra su misma gente por conseguir satisfacer sus más bajos instintos. Las vías en óptimas condiciones son necesarias para mejorar las condiciones de los colombianos, el dinero es parte del trabajo de todos y se requiere ser invertido para el bien común.

 

Vamos a Contar Histórias con Javier Hernández. Entrevista a Catalina Monguí, Secretaria de cultura y Patrimonio de Sogamoso;  y a Zully Zabala, Coordinadora de la exposición de ACPO de la Biblioteca Luis Ángel Arango, Banco de la República.

 

Entrevista Doctor Abel Martínez Martín, sobre Historia del Hospital de Tunja 30 de junio de 2018

Entrevista a Artista Plástica Dilsa Jiménez 25 de junio de 2018

 

 

Entrevista especial con Paloma  Jiménez, Vida y Obra del cantautor Don José Alfredo Jiménez, 2 de Junio de 2018

 

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Entrevista con la Socióloga Diana Pérez, sobre su investigación y aporte al desarrollo social, cultural y rescate de los valores, tradiciones, así como el apoyo a la comunidad de 13 veredas de Paipa para su mejor calidad de vida. 15 de enero de 2018

 

 

Comercial, Dirección y voz de Javier Hernández Salazar para Doritos México

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