Ago 102018
 
SGP-GEF-UNDP Peru/Enrique Castro-Mendívil / En la Comunidad alpaquera de Nuñoa en Puno, hombres y mujeres hilan y tejen prendas en base a la fibra de las alpacas.

A pesar de la profunda conexión espiritual con sus tierras, cada vez más los indígenas están migrando nacional e internacionalmente debido a factores como el desplazamiento forzado, los conflictos y la violencia, así como el cambio climático y la degradación ambiental.

En el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, la ONU ha hecho un llamado para apoyarles y garantizarles sus derechos humanos, especialmente en un momento en el que muchos de ellos están migrando.

“La migración es una oportunidad, pero también conlleva riesgos inherentes. Muchos migrantes indígenas viven en condiciones poco seguras e insalubres en las zonas urbanas. Las tasas de trata y otras formas de violencia son desproporcionadamente elevadas entre las mujeres y las niñas indígenas. Los jóvenes indígenas se enfrentan a cuestiones complejas con respecto a su identidad y sus valores”, ha dicho el Secretario General en su mensaje para el Día.

António Guterres recalca que en algunos países los territorios de los pueblos indígenas están divididos por fronteras internacionales y que la cooperación a través de esos cruces es importante para salvaguardar su identidad y sus ocupaciones y prácticas tradicionales.

El titular de la ONU confía en que el Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular, que deberá aprobarse a finales de año, cree un marco internacional de cooperación y una plataforma que maximice los beneficios de la migración y brinde apoyo a los grupos vulnerables como los pueblos indígenas.

“Es fundamental que se protejan los derechos y las identidades de los pueblos indígenas”, resalta Guterres, haciendo eco al llamado de varios expertos de la ONU.

Eliana María Muchachasoy / Una mujer indígena cultiva maíz en Sibundoy. Desde el origen de los tiempos han sobrevivido mujer y maíz, ambas semillas de vida que cíclicamente se tejen al ritmo lunar.

Los Estados deben comprometerse

En un comunicado, el grupo de expertos en derechos humanos hizo un llamado a los Estados alrededor del mundo para que lleven a cabo acciones efectivas que aseguren el respeto de las garantías fundamentales de los indígenas migrantes.

“Si bien los Estados tienen la prerrogativa soberana de administrar sus fronteras, deben también reconocer los estándares internacionales de derechos humanos y asegurar que los migrantes no son sujetos de violencia, discriminación u otros tratos que pudieran violar sus derechos. Adicionalmente, los Estados deben reconocer los derechos de los pueblos indígenas a la autodeterminación; a la tierra, el territorio y los recursos; a la nacionalidad, así como a los derechos a la familia, la educación, la salud, la cultura y al lenguaje”, expresaron.

Los expertos aseguraron que los Estados debían recordar que todos los pueblos indígenas tienen derechos bajo los instrumentos internacionales, incluida la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.

También recalcaron que cualquier iniciativa gubernamental e industrial, incluido el desarrollo nacional, la infraestructura, la extracción de los recursos naturales y la mitigación del cambio climático u otros asuntos que afecten a los pueblos indígenas, deben contar con el consentimiento libre, previo e informado, para que no sean obligados a desplazarse en contra de su voluntad.

“Estamos preocupados por las violaciones de derechos humanos durante la detención, el procesamiento y la deportación por parte de los Estados. Existe también escasez de datos adecuados sobre los pueblos indígenas que además son migrantes. Como resultado de esta invisibilidad, a aquellos detenidos en fronteras internacionales a menudo les es negado el acceso a un debido proceso, incluida la interpretación y otros servicios que son esenciales para una representación justa en un proceso legal”, dijeron.

Los expertos también llamaron a los países a reunir a los niños, padres y cuidadores que hayan sido separados en detenciones o deportaciones fronterizas.

Especial atención exigen las mujeres y los niños que están expuestos al tráfico de personas y de drogas, y a la violencia sexual, así como los indígenas con discapacidad, a quienes les niegan servicios de accesibilidad.