Jul 122018
 

Hace 199 años, un grupo de personas que soñaban con una vida mejor en un paraíso llamado Nueva Granada, arriesgaron sus vidas esperando que las futuras generaciones vivieran algo mejor que el presente de 1819.

La llegada a Socha, no solo vistió y recuperó energías para los hombres que vivían la utopía libertadora desde sus corazones, ese sentimiento los condujo a crear estrategias que permitirían obtener ganancias en la Batalla de Los Molinos, un conflicto que bien se hubiera podido evitar para lograr más días en reposo y recuperación, sin embargo, el sentimiento de libertad pudo más que las dolencias y cansancio.

 

Con este recuerdo, muchas veces distorsionado y en otras oportunidades pasando casi sin recuerdo alguno. En esta oportunidad, grupo de oficiales del ejercito, autoridades como la gestora social del municipio de Tópaga, Gladis Cruz; el comandante del Batallón Tarqui Teniente Coronel Oscar Úriel López Garzón; el párroco de Tópaga y delegado de la Policía Nacional, dieron pauta y ejemplo para recordar la hazaña de los valerosos patriotas; un reconocimiento que queda corto ante la valentía y entrega de los hombres y mujeres que dieron más que su vida y amor por el bien común.

 

Hace 199 años un día después de llegar a Socha, Bolívar ordenó una inspección de todo el lugar, durante el recorrido se encontró con un destacamento realista en los Corrales de Bonza. Notificado José María Barreiro de la presencia de la tropa insurgente, ordenó su búsqueda organizando dos columnas de 800 hombres cada una, por las dos márgenes del río Sogamoso. El 10 de julio llegaron a Corrales de Bonza y a Gámeza por las márgenes izquierda y derecha, respectivamente; el 11 de julio, en Corrales de Bonza, el coronel Justo Briceño al mando de un escuadrón atacó a los realistas, obligándolos a replegarse hacia Tópaga y en Gámeza una compañía del ejército libertador sufre el ataque de los españoles, replegándose con fuertes bajas; Bolívar ordena el contraataque de la vanguardia al mando de Santander, que los obliga a replegarse también hasta Tópaga, dejando libre el paso a Gámeza, donde se reúnen con los españoles que combatieron en Corrales de Bonza. El ejército de Bolívar a su vez se reorganiza en Tasco bajo el fuego enemigo y rápidamente se ubica en formación de batalla, pero el ejército realista viendo la superioridad del grupo patriota rehúye y se repliega a una altura llamada El Molino en donde espera refuerzos y conseguir una posición más ventajosa para el combate, finalmente tras ocho horas de acciones Bolívar suspende el ataque y se desplaza a Gámeza donde reunió todo el ejército. A este conjunto de acciones militares se le conoce históricamente como la batalla de Tópaga.

 

Este encuentro armado fue otro de los valiosos aportes para disminuir el grupo de Barreiro y fortalecer el espíritu de los valientes patriotas, esto realmente es lo recordado el 11 de julio de 2018 en Tópaga, memoria de las generaciones que continúan en busca de la libertad tan anhelada.