Jun 142018
 

Desde comienzos de 2018, delegados de las secretarías departamentales de Desarrollo e Inclusión Social, Salud, Educación, Gobierno y Cooperación Institucional, además del Instituto Departamental de Cultura y Turismo (Idecut) y el Instituto Departamental de Recreación y Deporte de Cundinamarca (Indeportes), aceptaron la invitación de la Gerencia para la Atención de Grupos Étnicos de la Secretaría de Desarrollo e Inclusión Social, con el fin de trazar acciones en defensa de la garantía, protección y promoción de los derechos de dichas comunidades.

Esta metodología de intervención denominada ‘Círculos de la palabra’ se adelanta de la mano del Cabildo y las autoridades indígenas, así como de delegados gubernamentales, para propiciar espacios de articulación e implementar el enfoque étnico diferencial en la gestión pública, mediante alternativas de solución, de acuerdo con su misionalidad.

“En el marco de la construcción de la política pública, los ‘Círculos de la Palabra’ nacen de una estrategia de participación comunitaria y desde la Secretaría de Desarrollo e Inclusión Social de Cundinamarca buscamos que dichas cifras que arrojaron los diagnósticos, recogidos el año anterior en terreno con nuestras comunidades, no se queden en un estudio o documento técnico que culminarán en un anaquel, sino que se ataquen de frente y con agendas sectoriales”, afirmó Claudio Alejandro Rodríguez, gerente para la Atención de Grupos Étnicos y Comunidad LGTBI.

Desde la Gerencia se realizan acciones de trazabilidad con las demás entidades de la Gobernación para llevar vacunación, acceso a la educación superior, deportes autóctonos, entre otros beneficios, lo que permitirá diseñar una ruta de atención y así modelar acciones reales en el corto, mediano y largo plazo. “Para este gobierno cundinamarqués, los grupos indígenas son un bien inmaterial que hacen parte del patrimonio universal que hay que valorar y preservar”, agregó Rodríguez.

Estos ‘Círculos de la palabra’, insertos en el programa ‘Cundinamarca indígena, tejiendo sueños’, han llegado a las comunidades Muisca de Cota (último resguardo en  ser reconocido); Muisca de Sesquilé, Kychwa de Sesquilé y Je’eruriwa Yukuna de Medina. Posteriormente llegarán al resto de comunidades indígenas Muiscas de Chía.